¡Ay!, mi orndenadorazul,
como el cielo,
navega como los barcos.
¡Ay, mi ordenador azul,!
como el agua,
que hace lo que quiere.
¡Ay, mi ordenador,!
que tiene las teclas blancas,
como las nubes en el cielo.
¡Ay, mi ordenador azul!
cuando te cabreas,
no hay quien te entienda.
¡Ay, mi ordenador azul,!
pero te quiero con locura.