No te fíes de nadie
Érase una vez una niña llamada Elena que tenía 12 años y tenía Instagram. Un día le llego una solicitud de un chico llamado Marcos2,
entonces Elena se puso a mirar sus historias y le salían fotos de él, y como le parecía guapo le aceptó sin pensárselo dos veces. Desde aquel momento,
el chico no paraba de hablarle a Elena:
– Hola Elena
+¿Cómo sabes mi nombre?
– Yo lo sé todo Elena
Entonces Elena se empezó a preocupar y llamó a su mejor amiga Laia y le dijo:
– Hola Laia
+Hola Elena, ¿qué pasa?
– Un chico llamado Marcos me ha enviado una solicitud, sabe mi nombre y yo no se lo he dicho.
+Díselo a tus padres
– Están de viaje
+Pues no le contestes
– Vale
Entonces como Elena no le contestaba el chico paró de escribirle, pero Elena seguía preocupada porque sabía su nombre.
FIN
