MARIO, EL NIÑO QUE SE ARREPINTIÓ
– ¡Finalmente! ¡Mi primer móvil!
(Pocos meses después). Fue el cumple de Mario. Eh, compañeros, aquí os dejo mi localización –dijo Mario. (Cuando llegó a casa)
–Hola, mami. Entonces apagaron las luces y salió un gas que les hacía dormir. ¡Oh, no! Ese fue lo último que vieron antes de quedar completamente
dormidos. Cuando despertaron, les habían robado todo.
–¿Pero qué has hecho, Mario? –preguntó su mamá.
–¡Mamá, solo he colocado mi localización! –
–¡Eh! ¿No sabías que no podías colgar tu localización ni tu número de teléfono en internet? –
El internet es divertido pero peligroso. En ese momento Mario se dio cuenta de que todo era culpa suya y tiró el móvil a eso
gritando:
¡¡NO SOY SUFICIENTEMENTE RESPONSABLE PARA TENER UN MÓVIL!! El móvil se destruyó. Mario ha aprendido las consecuencias del mal
uso del internet.
FIN
