EL RELOJ QUE NO SE DETIENE
Había una vez una niña llamada Valeria a la que le encantaba ver videos en su tablet. Cada tarde, al llegar del colegio, dejaba todo y decía:
—Solo un video más.
Pero ese “uno más” nunca era solo uno.
De la pantalla aparecía un pequeño ser brillante: el “virus de la pantalla”, que le susurraba:
—Un video más… no pasa nada…
Y Valeria le hacía caso.
Un día, en el colegio, recibió su examen con una nota baja. Recordó que no había estudiado por ver videos. Desde entonces, se sentía cansada, distraída y ya no jugaba como antes.
Una noche, mientras seguía mirando la tablet, su reloj comenzó a sonar:
¡TIN! ¡TIN!
—¡Valeria! —dijo—. Yo no me detengo, pero tú puedes decidir cuándo parar.
El virus insistió:
—¡Mira otro más!
Valeria pensó en cómo se sentía… y respondió firme:
—No. Hoy prefiero descansar.
Apagó la tablet, y el virus desapareció.
Desde ese día, Valeria aprendió a escuchar a su reloj y a usar mejor su tiempo. Volvió a estar feliz, con energía y mejores notas.
Porque entendió algo muy importante:
El tiempo nunca se detiene, pero ella puede decidir cómo usarlo.
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Cuentos
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Peruano Español (Sede La Victoria)
Alumno
Thayssa Jhomayra - 11 años, 6º Taller de innovación
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