EL ZOMBI DEL STREAMING
—¡Alonso, ya es hora de dormir! ¡Dame el celular! —dijo su mamá.
—¡Noooo! ¡Solo un video más! —respondió él sin despegar los ojos de la pantalla. Pero ese “solo uno más” … nunca era uno.
Eran diez. Eran veinte. Eran … infinitos. Cada noche, Alonso se quedaba viendo videos y streams hasta muy tarde. Y poco a poco… algo extraño empezó a pasar. Sus ojos estaban siempre cansados. Se dormía en clase. Se molestaba por todo. Parecía… un zombi. Pero no un zombi cualquiera. Un zombi del streaming.
Y no solo le pasaba a Alonso…
En su salón, varios empezaban a verse igual: cansados, distraídos… como si también se estuvieran convirtiendo en zombis… es como un virus, presentaban los mismos síntomas de una “sospechosa enfermedad” con el algoritmo de TikTok o los streams en Twitch. En este caso nuestro amigo Alonso, también estaba afectado.
Su profesora lo nota siempre cansado y con muy mal humor durante la clase. En la casa se pasa todo el tiempo con el celular en la mano, no tiene tiempo de calidad, ha dejado de hacer sus tareas y está perdiendo la noción del tiempo.
Lamentablemente su madre no hacía mucho al respecto, lo que permitía que Alonso se aprovechara de la situación. Y así pasaban los días… uno tras otro… repitiéndose lo mismo. Además, Alonso empezó a influir en sus compañeros, haciendo que cada vez más niños descargaran TikTok o Twitch para ver lo que él veía.
Hasta que un día, la profesora decidió conversar con la madre de Alonso. Le explicó que su hijo había bajado su rendimiento escolar, que no participaba en clase y que necesitaba establecer límites: controlar el tiempo de uso del celular, revisar el contenido y dedicar más tiempo a estudiar o jugar al aire libre. La madre reflexionó y realizó los consejos de la profesora y moderó el tiempo de celular a su hijo. Al principio, Alonso se quejaba mucho, pero poco a poco empezó a interesarse en otras cosas: jugar, divertirse, pasar más tiempo con su familia y verificar sus responsabilidades académicas.
En poco tiempo, el cambio fue evidente. Su madre se sintió muy orgullosa. En la escuela, Alonso mejoró tanto en comportamiento como en sus estudios. En sí el uso moderado del celular y más tiempo de calidad lograron dejar de convertirlo en un “zombi del streaming”.
Desde ese día entendió algo importante: el celular no es malo… pero si no lo controlas, puede terminar controlándote.
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Peruano Español (Sede La Victoria)
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LEANDRO - 10 años, 5º SUPERACIÓN
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