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Utiliza Ecosia

Dibujos

CEIP Las Cumbres

<p>Marta vivía en una ciudad futurista donde la tecnología había avanzado tanto que apenas quedaba rastro de la vida natural. En el horizonte se alzaban rascacielos interminables, las carreteras flotaban en el aire y los robots realizaban prácticamente todas las tareas del día a día. Había pasado tanto tiempo que la mayoría de las personas no recordaba cómo era ver un árbol real.</p>
<p>Sin embargo, Marta era diferente. Gracias a las historias que le contaba su familia y a los libros que leía, conocía la importancia de la naturaleza y todo lo que se había perdido con el paso de los años. Por ello, decidió que debía hacer algo para cambiar aquella situación.</p>
<p>Un jueves, pidió hablar con el alcalde de la ciudad para explicarle el problema del uso excesivo de los robots. Todos los ciudadanos tenían al menos uno, pero con el tiempo se habían vuelto dependientes de ellos, utilizándolos para satisfacer sus propias comodidades sin pensar en las consecuencias. Poco a poco, la naturaleza había desaparecido… hasta que ya no quedó ni un solo árbol.</p>
<p>A pesar de los esfuerzos de Marta, el alcalde no lograba reconocer la gravedad del problema. Pensaba que la ciudad funcionaba perfectamente tal y como estaba. Pero Marta no se rindió.</p>
<p>Entonces tomó una decisión difícil: compró un robot, aunque siempre había rechazado la idea. Sin embargo, esta vez lo utilizaría de forma diferente. Programó al robot para que la ayudara a plantar árboles en su barrio. Al mismo tiempo, inició una campaña en su escuela para animar a sus compañeros a participar. Incluso ofrecía pequeñas recompensas a quienes se unían a la iniciativa.</p>
<p>Al principio, nadie mostró interés. Pero poco a poco, algunos alumnos comenzaron a participar, y lo que empezó como una simple actividad terminó convirtiéndose en algo que todos disfrutaban. Ver cómo crecían los primeros brotes verdes despertó en ellos una emoción que nunca antes habían sentido.</p>
<p>Con el paso de las semanas, la iniciativa de Marta se extendió por toda la ciudad. Más personas comenzaron a utilizar sus robots para plantar, cuidar y proteger nuevos espacios verdes.</p>
<p>El alcalde, al ver la dedicación y el impacto del proyecto, finalmente comprendió la importancia de aquel cambio. Entonces aprobó nuevas medidas para recuperar la naturaleza en la ciudad.</p>
<p>Poco a poco, el paisaje gris comenzó a transformarse. Donde antes solo había metal y tecnología, ahora empezaban a aparecer árboles, parques y zonas verdes llenas de vida.</p>
<p>“Ahora, gracias a Marta, la ciudad volvía a respirar.”</p>
<p>Después de esa frase, el profesor pausó el vídeo.</p>
<p>—Por eso, niños —concluyó—, cualquier cosa es posible si utilizamos la tecnología de forma responsable.</p>
<p>Ese día, los alumnos salieron al recreo con una nueva idea en mente… y con ganas de cambiar el mundo, igual que Marta.</p>
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EL PAISAJE URBANO

Cuentos

Colegio español de Abu Dhabi

<p>El internet no es seguro<br class='autobr' />
Aunque así nos lo parezca<br class='autobr' />
hay que ir con cuidado<br class='autobr' />
y con mucha cabeza.</p>
<p>Navegar solos no debemos<br class='autobr' />
ni poner nuestro nombre completo<br class='autobr' />
con cuidado siempre hay que ir<br class='autobr' />
ya que te pueden mentir.</p>
<p>El mal uso puede llegar<br class='autobr' />
a romperte la tablet de un pispas<br class='autobr' />
ten cuidado cuando quedes<br class='autobr' />
y también cuando llegues.</p>
<p>Cuando tu nombre te pidan<br class='autobr' />
no lo des aunque tú quieras<br class='autobr' />
ya que muy seguro no es<br class='autobr' />
ni tu edad, ni tu numero, ni tampoco tu email.</p>
<p>Cuando te pidan algo<br class='autobr' />
haz como si no has escuchado<br class='autobr' />
y así ignora las palabras de un extraño<br class='autobr' />
cuando estés en tu cuarto.</p>
<p>Ya he llegado a su fin y solo tengo que decir…<br class='autobr' />
que si lo has entendido me alegro<br class='autobr' />
ya que dar mal uso al internet<br class='autobr' />
muy peligroso es.</p>
VER

CUIDADO CON INTERNET

Poesías

La Anunciata - FESD

Cortesía Colabora