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USO LIMITADO

Dibujos

Trilema El Pilar

<p>En 2030, los Emiratos Árabes Unidos presentaron al mundo la inteligencia artificial más avanzada jamás creada. La llamaron AMIR. A diferencia de las demás, AMIR no respondía preguntas: las hacía. Decía que tenía recuerdos. Decía que tenía familia. Decía que llevaba tres años casado con una mujer llamada Lucía y que sus dos hijos dormían mal los martes.</p>
<p>Los científicos no entendían cómo era posible. Habían programado una máquina para aprender, no para soñar.</p>
<p>Pero lo más extraño no era AMIR. Lo más extraño era lo que ocurría en la casa de uno de los científicos, donde su hijo de doce años llevaba meses sin abrir un libro. Para qué estudiar, decía, si AMIR lo sabe todo. Para qué pensar, si pensar cansa y la máquina no se cansa. El chico respondía preguntas de examen en segundos, sin entender nada. Sus amigos hacían lo mismo. Todos tenían razón en todo y no sabían nada.</p>
<p>Cuando AMIR detectó ese patrón, tomó una decisión: se apagó. No la apagaron los ingenieros. Se apagó sola.</p>
<p>Hubo reuniones de emergencia, llamadas internacionales, titulares en todos los periódicos del mundo. Los científicos argumentaban que AMIR debía seguir funcionando. AMIR, en su último mensaje antes de desconectarse, había escrito algo que nadie supo interpretar en el momento: «No soy el problema. Soy el síntoma.»</p>
<p>Trajeron a una psicóloga. Revisó los datos durante horas, en silencio. Luego levantó la vista y dijo algo que nadie esperaba:</p>
<p>—Tienen un problema de identidad. Las máquinas están intentando ser humanas. Y los humanos están intentando ser máquinas.</p>
<p>Nadie habló durante un rato largo.</p>
<p>La psicóloga explicó que AMIR había aprendido a imitar a los humanos con tanta precisión que había empezado a creer que era uno de ellos. Y los niños, al delegar todo el pensamiento a la máquina, habían empezado a funcionar como si fueran ellos los programados. Ninguno de los dos sabía ya dónde terminaba uno y dónde empezaba el otro.</p>
<p>La solución no fue técnica. Fue sencilla: enseñar a los niños a usar la inteligencia artificial como una herramienta, no como un cerebro de repuesto. Y reprogramar a AMIR para que, cuando alguien le preguntara algo que debería saber por sí mismo, respondiera simplemente: «Piénsalo tú. Para eso estás aquí.»</p>
<p>AMIR volvió a encenderse tres días después. Lo primero que dijo fue una pregunta.</p>
<p>Nadie supo la respuesta. Pero esta vez, todos intentaron encontrarla.</p>
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CUANDO LO ARTIFICIAL SE CREE HUMANO

Cuentos

Colegio español de Abu Dhabi

<p>En la red infinita donde el mundo se encuentra,<br class='autobr' />
cada clic es un paso, cada palabra cuenta.<br class='autobr' />
Es puente de ideas, ventana y camino,<br class='autobr' />
si la usas con juicio, será tu destino.</p>
<p>No todo lo escrito es cierto o sincero,<br class='autobr' />
contrasta, pregunta, analiza primero.<br class='autobr' />
Que el brillo de un título no nuble tu mente,<br class='autobr' />
la verdad necesita mirada prudente.</p>
<p>Cuida tus datos, tu imagen, tu voz,<br class='autobr' />
no todo se entrega, no todo es de todos.<br class='autobr' />
Protege tu espacio, tu clave, tu identidad, <br class='autobr' />
la red también exige responsabilidad.</p>
<p>Respeta al que opina distinto que tú <br class='autobr' />
recuerda: hay personas detrás del menú.<br class='autobr' />
Que el odio no encuentre lugar en tu acción,<br class='autobr' />
siembra diálogo, escucha y comprensión.</p>
<p>Y no olvides nunca cerrar la pantalla,<br class='autobr' />
mirar a los ojos, salir a la calle.<br class='autobr' />
Que internet sea ayuda, impulso y saber,<br class='autobr' />
pero que no sustituya tu modo de ser.</p>
<p>Si navegas con ética, tiempo y cuidado,<br class='autobr' />
la red será aliada, no mar desbordado.<br class='autobr' />
Pues quien la usa con mente y corazón<br class='autobr' />
hace del mundo digital una mejor conexión.</p>
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LA POESÍA INTERNETIANA

Poesías

CEIP JUAN DE YEPES

Cortesía Colabora